Estas dos ultimas semanas estuve muy liado por lo que no pude ir a pescar nada, a ratos he podido terminar esta entrada (la ultima parte), espero que os guste y que alguno pueda aprender algo de ella.
El montaje:
Será el mismo que para los chipirones, al extremo de la línea irá el señuelo atado mediante un nudo clinch mejorado, acompañado de un plomillo a unos 2 o 3 mm en caso de que sea necesario, el peso del plomillo dependerá de la corriente, el viento, etc.
Para este tipo de pesca si que recomiendo la utilización de la barrita de luz química, bien sujeta por los dos extremos mediante el "macarrón" cortado a la mitad y pasado por la linea situandola a una distancia de unos 60 cm (la distancia puede variarse dependiendo de la profundidad a la que se pesque). Al tratarse de ejemplares de mayor tamaño las picadas serán mas bruscas y fuertes por lo que no notaremos mucho la perdida de sensibilidad, personalmente he notado mejora en el número de capturas cuando utilizo la luz química.
El procedimiento:

Es exactamente el mismo que para la pesca del chipiron, una vez que comprobemos que el señuelo desciende y se comporta correctamente podemos lanzar tan lejos como podamos, dejamos descender el aparejo unos metros y comenzamos la recogida con unos tirones bruscos y rápidos para después cobrar lentamente unos metros de linea, repetir los tirones y hacer una parada de un par de segundos, así continuamente.
Al tratarse de ejemplares de buen tamaño podremos recoger algo más rápido y no tendremos que estar tan atentos a las picadas como en la pesca del chipiron ya que serán mucho mas fuertes y bruscas. Es frecuente confundir la picada con un enganche en el fondo sobretodo si el calamar es de buen porte ya que ofrecerá muchisima resistencia durante los primeros segundos de oposición.
Durante la recogida de una pieza hay que tener cuidado de que no se suelte al producirse el desgarro de los tentáculos, al tener un sifón con mucha capacidad, los calamares se pueden impulsar con mucha fuerza por lo que es recomendable aflojar ligeramente el freno del carrete para amortiguar las embestidas, sobre todo en los metros finales donde suelen oponer más resistencia.
Es muy recomendable y en algunos casos indispensable, la utilización de una sacadera, gaxarte o terrafin (retel) para cobrar las piezas del agua. Personalmente prefiero el gaxarte, ya que bien utilizado -con un poco de práctica- es casi imposible que se nos escape la pieza, la sacadera también es buena opción, pero suele asustar mas a los calamares y el retel solo lo recomiendo en caso de estar pescando a mucha altura ya que es muy difícil de manejar.
Los señuelos:

Básicamente son los mismos que se utilizan en la pesca del chipiron pero en tamaños mayores, nunca utilizo señuelos menores del 2.0 siendo la medida mas utilizada en general por todos los pescadores la de 2.5. Hay quien llega a utilizar tamaños del 3.5 o incluso del 4.0 a finales-principios de año pero personalmente no les veo ninguna ventaja.
Como ya he comentado, el calamar no se andará con miramientos a la hora de atacar el engaño, por lo que el modelo de señuelo que utilicemos no será tan influyente como en la pesca del chipirón. No es recomendable gastarse mucho dinero en modelos caros o señuelos artesanos ya que no influirán en el numero de capturas, además es muy frecuente en los modelos forrados que la tela se rasgue con los picotazos y tirones del calamar.
En la foto superior podéis ver dos modelos de los que mas utilizo, el de abajo cuesta unos 8€ el de arriba 1.5€, no he notado ninguna diferencia entre ellos en cuanto a capturas se refiere.
De entre todas las formas que existen destacaría dos de ellas, dependiendo de la zona donde se pesque los aficionados tienen preferencias dispares por una u otra, seguramente manías de pescador...
La primera seria el típico señuelos barrigón que imita a un pez, tiene una forma más aerodinámica y un aspecto más natural al tener el plomo en el interior, en la foto muestro uno de los colores mas populares de este modelo.
La otra forma es la típica de gamba, una forma excelente para la pesca del chipirón, tiene un movimiento más nervioso (y a titulo personal creo que más atractivo) que la otra forma. En la foto muestro el modelo y color que mejores resultados me ha dado hasta el momento.

Los colores mas efectivos, a diferencia de la pesca del chipiron, son el verde y el azul, hay quien prefiere el rosa flúor que también da buenos resultados pero los calamares de buen tamaño prefieren los dos primeros colores. Ultimamente estoy probando satisfactoriamente el color violeta, veremos como se comporta durante este invierno. También nos ha dado muy buenos resultados la serie "natural" de yamashita (foto dcha.).